[Colombia] Hallan cuerpo de una mujer trans que había sido reportada como desaparecida en el oriente antioqueño
[Colombia] Hallan cuerpo de una mujer trans que había sido reportada como desaparecida en el oriente antioqueño
Datos de organizaciones sociales hablan de 67 personas asesinadas en el 2025.

El año 2026 empieza con el pie izquierdo en cuanto a las garantías para población LGBTIQ en Colombia, un segmento de la población que ha sido víctima de diferentes ataques debido a su condición sexual. El caso más reciente de registró en el oriente de Antioquia, en donde se encontró el cuerpo de una mujer trans que había sido reportada como desaparecida por su familia y que estaba siendo buscada por parte de las autoridades.
La víctima fue identificada como Yulitza Orozco. Su cuerpo fue encontrado en una zona limítrofe entre los municipios de La Ceja y El Retiro. Según las autoridades, tenía impactos por arma de fuego en diferentes partes de su humanidad.
La organización Caribe Afirmativo pidió a la Fiscalía General de la Nación investigar el caso con base en un enfoque de género: es decir, sin descartar que la agresión se haya debido a la orientación sexual de la mujer.
Este crimen se conoció a pocas horas de diferencia del de Kelly Echeverri, una mujer de 25 años de edad que fue asesinada por quien sería su pareja sentimental. El hecho se habría dado en plena vía pública del municipio de Anorí, luego de haber sostenido una discusión con él minutos antes en una discoteca. El señalado agresor se presentó ante las autoridades.
Según datos proveídos por la misma organización, el todo el 2025 se registraron un total de 67 homicidios contra miembros de la comunidad LGBTIQ.

Esta región del país ha sido escenario de algunos de los crímenes más atroces en contra de este grupo. Uno de los casos más representativos fue el de Sara Millerey, mujer trans asesinada en Bello, Antioquia, el pasado mes de abril.
El hecho, que cegó la vida de la mujer de 32 años, cuyo cuerpo fue tirado a un río con las piernas y los brazos quebrados, suscitó la opinión del presidente Gustavo Petro, quien se expresó a través de un mensaje en la red social de X.
“Me critican que hable de nazismo. Sé perfectamente que el fascismo es la eliminación violenta de las diferencias del ser humano: políticas, religiosas, étnicas, de libertad sexual. Esto que pasó en Bello se llama fascismo, porque hay Nazis en Colombia”, escribió Petro en aquella oportunidad.
La transfobia, esa opresión “de segunda”
La transfobia, esa opresión “de segunda”

Cada poco tiempo, cíclicamente, me suelo encontrar con lo mismo: se ensalza a personas que han podido tener un papel relevante en determinados conflictos o luchas, a la vez que se silencian sus acciones u opiniones tránsfobas. Desde luego, parece ser que esas opiniones o acciones no las invalidan para nada para gran parte de la gente que se dice “de izquierda”.
Obviamente si en vez de ser tránsfobas, fueran supremacistas blancas, machistas declaradas, sionistas, agresoras sexuales o … un largo etcétra, la cosa cambiaría y el peso de esas opresiones sí que sería mayor que cualquier papel relevante que hubiera podido jugar en tál o en cuál lucha.
Pasa cada vez que muere una TERFa, que se ensalza lo “positivo” que haya podido hacer esa persona, a la vez que se silencia sus ideas discriminatorias hacia las personas trans, o directamente se le quita hierro al asunto. Que “no es para tanto”, que “para vosotras todo es transfobia” o que “es sólo una opinión”, una “inocente opinión”. ¡Claro! Hitler también opinaba que había que meter en cámaras de gas a judíos, gitanos, comunistas, personas LGTBIQ+… ¡“era solo una opinión”! Que malvadas somos las personas que denunciamos esas “inocentes opiniones” y que nos metemos con su sacrosanta “libertad de expresión”. Pues no maitias, no es libertad de expresión, son discursos de odio que señalan y azuzan a la población contra colectivos vulnerables.
Multiplica por 10
Y si bien esto es algo que compartimos todos los colectivos vulnerables e históricamente discriminados, cuando hablamos de la discriminación a las personas trans la cosa alcanza unos niveles de hórdago. El nivel de “me la suda” suele ser mucho mayor que frente a otras discriminaciones. Más o menos multiplicado por 10.
Y es que esa es la tónica general cuando hablamos de discriminaciones y opresiones cruzadas. Por ejemplo, cuando una persona trans habla de lo difícil que le es encontrar un curro, una casa, o de como el sistema público sanitario parece que pasa de ella, siempre sale el típico enteradillo que dice “no es para tanto, a mí también me cuesta encontrar casa” o “no exageres, yo también llevo tiempo en lista de espera para un tratamiento/intervención” o “yo también estoy en paro”. Ya txiki, pero la diferencia es que tu sufres paro, cosa que nadie te niega ni le quita hierro al asunto, pero nosotras no sufrimos paro, sufrimos EXCLUSIÓN LABORAL, que es muy distinto. O si hablamos de la penosa situación de la Sanidad Pública por supuesto que es algo que nos afecta a a todas, todes y todos, pero es que en nuestro caso SOMOS LAS ÚLTIMAS MONAS, nuestras listas de espera pueden alargarse durante años, 5,8,10,12 años… Y por supuesto cualquier excusa es buena para volvernos a mandar a la casilla de salida, cuando ya llevamos años de espera. Pero tranquis, que ya hay burócratas que se encargan de falsear las cifras de tiempo de espera para una intervención o tratamiento para que así no cante tanto. Y en cuanto a la vivienda ¿Estoy diciendo que para las personas cis es un camino de rosas encontrar una vivienda digna y asequible? Obviamente no, pero en nuestro caso, multiplica por 10, como con todo.
Las injusticias que vivimos toda la clase obrera se multiplican por 10 cuando se trata de una persona trans. Y por supuesto se agravan aún más cuando además perteneces a más de un colectivo discriminado, si además eres migrante, persona racializada, persona con alguna discapacidad, etcétera… entonces ya te ha tocado “el gordo” de la lotería de la discriminación, y en vez de por 10 puedes multiplicar por 20, por 30 o por 100.
La transfobia en los movimientos sociales y las organizaciones políticas
Volviendo al hilo inicial, no son pocas las veces que se invitan a determinados actos o charlas a personas que no ocultan sus ideas discriminatorias hacia determinados colectivos. Muchas veces la excusa suele ser “pero si la charla no va sobre ese tema” y se apela al discurso de “la cancelación”. Y mire usted, pero como persona que ha sufrido alguna cancelación basada en mentiras, en bulos que nadie jamás ha podido probar ni contrastar, da puto asco ver cómo se pasa de puntillas y se hace como si nada con personas que, basta una búsqueda en internet para confirmar que, efectivamente, difunden ideas discriminatorios y discursos de odio hacia minorías vulnerabilizadas.
Tampoco son pocas las veces que algunos medios o editoriales “alternativas” o “de izquierda” publican artículos o libros de determinados personajes que, también se suman al carro del odio hacia las personas trans, una vez más apelando a la “diversidad de opiniones” o a la “libertad de expresión”. Medios o editoriales que dicen querer difundir ideas de izquierda, libertarias… pero que al final acaban comprando y blanqueando el discurso de la ultraderecha. ¡Vaya golazo nos han metido los nazis!
Personalmente, hace tiempo tuve un conflicto de este tipo, con gente que han sido compañeros durante años, con las que he vivido cosas históricas… y que de repente se ponen a defender a estos especímenes y la mierda que escupen por la boca. Y por supuesto, la mala de la película era yo por alzar la voz contra que esos discursos de odio tengan cabida en nuestros espacios, la “intolerante”, la “intransigente”, “la que quiere imponer sus ideas”… A esas personas ya les dije en su día el PUTO ASCO QUE ME DABAN y la decepción tan grande que me había llevado con elles, y hoy, desde aquí, lo reitero.
Y qué decir de todas esas organizaciones y colectivos que albergan a gente TERF en sus filas y callan y hacen como si nada, como si la cosa no tuviera importancia alguna, como si los discursos de odio debiesen tener cabida en nuestros movimientos y espacios (y muchas veces con la alfombra roja puesta). Pues si está es la idea de “izquierda” que tienen algunos… paren el mundo que yo me apeo.
Por ir terminando: Que “suerte” tenemos las personas trans, que hasta la opresión que sufrimos es “de segunda”, sin importancia, y que parece ser que muchas veces no merece la pena ni nombrarla ni denunciarla.
Edurne La Haine
[Castellano/Catalá] INFORME ATC 2025 – Derechos y realidades de las personas trans: de la ley a la trinchera
[Castellano]
INFORME 2025 – Derechos y realidades de las personas trans: de la ley a la trinchera

Introducción
El 2025 ha sido, una vez más, una batalla. No una victoria. A pesar de las leyes, protocolos y promesas institucionales, las personas trans seguimos sobreviviendo más que viviendo. Mientras algunos hablan de “conquista de derechos”, nosotros debemos seguir reclamando el derecho a caminar por la calle sin miedo, a trabajar sin que nos echen para ser quienes somos, a existir sin pedir permiso ni perdón.
Este informe quiere poner negro sobre blanco: qué se ha avanzado , qué se ha retrocedido y qué sigue igual de podrido que hace décadas .
1. Derechos laborales: sobre el papel y en la papelera
El Estado obliga desde 2024 a las empresas de más de 50 personas trabajadoras a tener planes y protocolos LGTBI. ¿Y qué? Los protocolos se aplican mal o no se aplican. Y las pequeñas empresas, subcontratas, hostelería y servicios, donde trabajamos muchas personas trans, quedan fuera de control.
Yo misma, después de 30 años trabajando, fui despedida sin explicación durante mi transición. No pude demostrar nada. Como tantas otras.
Problemas detectados:
- Pocos sindicatos forman realmente en discriminación trans.
- Hay empresas que realizan formaciones “para cumplir” sin cambiar actitudes.
- El sistema de denuncias no protege lo suficiente: acabas señalada.
Exigimos: inspecciones reales, sanciones ejemplares y medidas efectivas de reincorporación laboral para personas transdiscriminadas.
2. Salud: un modelo que funciona, pero no llega a todo el mundo
A Catalunya, el servei TRÀNSIT continua sent una referència, però les llistes d’espera són llargues, i fora de Barcelona moltes persones trans no tenen accés fàcil.
Les persones trans grans, migrades o en situació de pobresa no saben ni per on començar. I sovint, acaben autohormonant-se, o amb problemes greus de salut mental per no trobar suport.
Testimoni real:
«Vaig anar a demanar hora i em van dir que trigaria mesos. Portava 63 anys reprimint-me. Ja no podia més. Vaig anar a una farmàcia i vaig començar pel meu compte.» (testimoni de la Maria, 66 anys)
Exigim: desplegament real de TRÀNSIT a tot el territori, atenció específica per a persones trans grans i migrades, i suport de salut mental real i respectuós.
3. Violencia y odio: la ley no protege del puñetazo
Según el Observatorio contra la LGTBI-fobia, más del 35% de los casos registrados en 2025 han sido por transfobia. Y esto sólo son los denunciados.
Los insultos en la calle, las miradas de desprecio, los comentarios en el trabajo, el bullying en las escuelas y el odio en las redes sociales no paran de crecer. Mientras, la ultraderecha y las feministas excluyentes esparcen su veneno como si fuera opinión legítima.
Ejemplos reales:
- Adolescentes trans insultados y golpeados en la salida del instituto.
- Mujeres trans expulsadas de vestuarios.
- Personas trans grandes humilladas en centros médicos o en el ambulatorio.
Exigimos: aplicación directa de la ley contra delitos de odio, expulsión de funcionarios que discriminan, y campañas públicas valientes que no blanqueen el odio.
4. Deporte: la excusa de siempre para expulsarnos
2025 ha sido el año en que muchas federaciones deportivas han empezado a vetar a mujeres trans de deporte federado.
Bajo el discurso de “proteger a las mujeres”, nos expulsan de la práctica deportiva y nos envían un mensaje claro: no somos bienvenidas a ninguna parte .
Y en las escuelas, niñas trans siguen sin poder ir a los vestuarios o competir en la categoría que corresponde a su identidad.
Testimonio impresionante:
«Me dijeron que me apuntara al club, pero que no podía competir con las demás chicas. Que lo entendería… Que era por las normas. Yo sólo quería jugar.» (testigo de una adolescente de 14 años, en la comarca del Vallès)
Exigimos: normativa clara e inclusiva desde la Generalitat y el CSD que garantice la participación plena de las personas trans en el deporte, sin trampas ni excepciones.
5. Soledad, marginalidad y sexilio: la realidad silenciada
Todavía hay personas trans mayores que viven escondidas, con miedo a salir de su pueblo, a entrar en una residencia, o incluso a pedir ayuda.
Todavía hay jóvenes trans que deben huir de su casa para poder vivir. Todavía hay personas trans que se ven abocadas al trabajo sexual oa la precariedad extrema.
Vivencia propia:
Yo tuve que dejar a mi familia y empezar de cero. Sin apoyo, sin trabajo, y con una criatura a cargo. He conocido a muchas que no han sobrevivido. Esta sociedad mata lentamente.
Exigimos: servicios sociales formados, alojamientos seguros, y políticas públicas reales para personas trans sin red ni soporte.
Conclusión: 2025 no ha sido un año de victorias
Ha sido un año de resistencia. De plantar cara. De no callarse más.
Porque quien tiene una vida fácil no necesita derechos; las personas trans sí. Porque cada derecho que tenemos es una conquista arrancada con sangre, sudor y muchas pérdidas.
Las instituciones no pueden lavarse la cara con protocolos mientras nos expulsan del sistema.
Los medios no pueden visibilizarnos de forma exótica y después ignorar las muertes sociales que sufrimos.
Y la sociedad no puede aplaudir nuestras historias de superación mientras nos condena al margen.
Este 2026, no vamos a callar. No vamos a suplicar. Exigiremos.

[Catalá]
INFORME 2025 – Drets i realitats de les persones trans: de la llei a la trinxera

Introducció
L’any 2025 ha estat, una vegada més, una batalla. No pas una victòria. Tot i les lleis, els protocols i les promeses institucionals, les persones trans continuem sobrevivint més que vivint. Mentre alguns parlen de “conquesta de drets”, nosaltres hem de seguir reclamant el dret a caminar pel carrer sense por, a treballar sense que ens facin fora per ser qui som, a existir sense demanar permís ni perdó.
Aquest informe vol posar negre sobre blanc: què s’ha avançat, què s’ha retrocedit i què segueix igual de podrit que fa dècades.
1. Drets laborals: sobre el paper i a la paperera
L’Estat obliga des del 2024 a les empreses de més de 50 persones treballadores a tenir plans i protocols LGTBI. I què? Els protocols s’apliquen malament, o no s’apliquen. I les petites empreses, subcontractes, hostaleria i serveis, on treballem moltes persones trans, queden fora de control.
Jo mateixa, després de 30 anys treballant, vaig ser acomiadada sense explicació durant la meva transició. No vaig poder demostrar res. Com tantes altres.
Problemes detectats:
- Pocs sindicats formen realment en discriminació trans.
- Hi ha empreses que fan formacions “per complir” sense canviar actituds.
- El sistema de denúncies no protegeix prou: acabes assenyalada.
Exigim: inspeccions reals, sancions exemplars i mesures efectives de reincorporació laboral per a persones trans discriminades.
2. Salut: un model que funciona, però no arriba a tothom
A Catalunya, el servei TRÀNSIT continua sent una referència, però les llistes d’espera són llargues, i fora de Barcelona moltes persones trans no tenen accés fàcil.
Les persones trans grans, migrades o en situació de pobresa no saben ni per on començar. I sovint, acaben autohormonant-se, o amb problemes greus de salut mental per no trobar suport.
Testimoni real:
«Vaig anar a demanar hora i em van dir que trigaria mesos. Portava 63 anys reprimint-me. Ja no podia més. Vaig anar a una farmàcia i vaig començar pel meu compte.» (testimoni de la Maria, 66 anys)
Exigim: desplegament real de TRÀNSIT a tot el territori, atenció específica per a persones trans grans i migrades, i suport de salut mental real i respectuós.
3. Violència i odi: la llei no protegeix del cop de puny
Segons l’Observatori contra l’LGTBI-fòbia, més del 35% dels casos registrats el 2025 han estat per transfòbia. I això només són els denunciats.
Els insults al carrer, les mirades de menyspreu, els comentaris a la feina, el bullying a les escoles i l’odi a les xarxes socials no paren de créixer. Mentrestant, la ultradreta i les feministes excloents escampen el seu verí com si fos opinió legítima.
Exemples reals:
- Adolescents trans insultats i colpejats a la sortida de l’institut.
- Dones trans expulsades de vestuaris.
- Persones trans grans humiliades a centres mèdics o a l’ambulatori.
Exigim: aplicació directa de la llei contra delictes d’odi, expulsió de funcionaris que discriminen, i campanyes públiques valentes que no blanquegin l’odi.
4. Esport: l’excusa de sempre per expulsar-nos
El 2025 ha estat l’any en què moltes federacions esportives han començat a vetar dones trans d’esport federat.
Sota el discurs de “protegir les dones”, ens expulsen de la pràctica esportiva i ens envien un missatge clar: no som benvingudes enlloc.
I a les escoles, nenes trans continuen sense poder anar als vestidors o competir en la categoria que correspon a la seva identitat.
Testimoni colpidor:
«Em van dir que m’apuntés al club, però que no podia competir amb les altres noies. Que ho entendria… Que era per les normes. Jo només volia jugar.» (testimoni d’una adolescent de 14 anys, a la comarca del Vallès)
Exigim: normativa clara i inclusiva des de la Generalitat i el CSD que garanteixi la participació plena de les persones trans en l’esport, sense trampes ni excepcions.
5. Soledat, marginalitat i sexili: la realitat silenciada
Encara hi ha persones trans grans que viuen amagades, amb por a sortir del seu poble, a entrar a una residència, o fins i tot a demanar ajuda.
Encara hi ha joves trans que han de fugir de casa seva per poder viure. Encara hi ha persones trans que es veuen abocades al treball sexual o a la precarietat extrema.
Vivència pròpia:
Jo vaig haver de deixar la meva família i començar de zero. Sense suport, sense feina, i amb una criatura a càrrec. He conegut moltes que no han sobreviscut. Aquesta societat mata lentament.
Exigim: serveis socials formats, allotjaments segurs, i polítiques públiques reals per a persones trans sense xarxa ni suport.
Conclusió: el 2025 no ha estat un any de victòries
Ha estat un any de resistència. De plantar cara. De no callar més.
Perquè qui té una vida fàcil no necessita drets; les persones trans sí. Perquè cada dret que tenim és una conquesta arrencada amb sang, suor i moltes pèrdues.
Les institucions no poden rentar-se la cara amb protocols mentre ens expulsen del sistema.
Els mitjans no poden visibilitzar-nos de forma exòtica i després ignorar les morts socials que patim.
I la societat no pot aplaudir les nostres històries de “superació” mentre ens condemna al marge.
Aquest 2026, no callarem. No suplicarem. Exigirem.

[México] 2025, año crítico para la diversidad sexual en Puebla con nueve crímenes de odio
[México] 2025, año crítico para la diversidad sexual en Puebla con nueve crímenes de odio
La Asociación para la Protección de la Pluralidad Sexual y Derechos Humanos documentó los asesinatos en Puebla capital y Tehuacán
Alba Espejel
El año 2025 cerró como un periodo crítico para la diversidad sexual en Puebla, así lo consideró la Asociación para la Protección de la Pluralidad Sexual y Derechos Humanos (APPS), ya que documentó al menos nueve homicidios ocurridos en Puebla capital y Tehuacán, casos que la organización calificó como crímenes de odio.
María José Serrano, “La Majo”, líder de APPS, señaló que la violencia contra la población de la diversidad sexual y de género se mantuvo durante 2025 sin que se observaran cambios sustanciales en las condiciones de seguridad. Aunque se han realizado actividades y pronunciamientos oficiales, estos no se han traducido en una disminución de la discriminación ni de las agresiones que enfrenta la comunidad LGBT en su vida cotidiana.
Desde la perspectiva de la organización, los hechos violentos ocurridos a lo largo del año reflejan la falta de una estrategia efectiva de prevención y atención. Serrano cuestionó si las personas LGBT en Puebla han percibido mejoras reales en el trato que reciben o en su seguridad, y sostuvo que la persistencia de la violencia demuestra que no se ha logrado cerrar la brecha de desigualdad.
Ante este escenario, APPS ya trabaja en una agenda para 2026, alineada al Manifiesto Nacional de la Alianza Nacional de Marchas LGBT+ México, elaborado de forma conjunta por organizaciones de distintos estados. Este documento marca los temas y objetivos que la asociación busca impulsar en Puebla y ante autoridades de los tres niveles de gobierno.
La agenda incluye la entrega de un pliego petitorio a autoridades estatales, municipales, así como al Congreso del Estado, con la intención de que se asuman compromisos concretos en materia de derechos humanos para la población LGBT. A nivel federal, el documento ya fue presentado ante diversas instancias como parte de un trabajo coordinado a nivel nacional.
Entre las principales demandas se encuentra la creación de una política integral de salud para la diversidad sexual y de género, que garantice atención médica sin discriminación, personal capacitado, protocolos claros y presupuesto específico. También se plantean acciones en salud mental, atención comunitaria y el acceso constante a medicamentos, incluidos los tratamientos antirretrovirales.
Para APPS, uno de los principales retos al cierre de 2025 es que las autoridades de Puebla abran espacios de diálogo con las organizaciones que trabajan directamente con la población LGBT y que las acciones institucionales se reflejen en cambios reales en la vida diaria de las personas.
Finalmente, Serrano señaló que el balance del año deja pendientes importantes en prevención de la violencia, seguridad y acceso a derechos, y reiteró que las políticas públicas deben construirse a partir de las necesidades reales de la comunidad LGBT en Puebla.
Recuento de agresiones
Uno de los casos ocurrió en agosto, cuando Leonel H., maestro de 32 años y originario del municipio de Santiago Miahuatlán, fue asesinado con un arma blanca al interior de su vivienda, ubicada en la colonia Villa Alegría. En un inicio, el crimen fue manejado como un posible ataque por una ex pareja; sin embargo, familiares del docente rechazaron esta versión y aseguraron que se trató de un robo con violencia.
De acuerdo con los reportes, sujetos desconocidos ingresaron al domicilio del profesor y lo atacaron en repetidas ocasiones, provocándole múltiples heridas punzocortantes que le causaron la muerte.
Tras el ataque, los agresores habrían sustraído electrodomésticos, objetos personales y dinero en efectivo. Vecinos de la zona alertaron a las autoridades luego de escuchar ruidos inusuales provenientes del inmueble, pero al arribar los cuerpos de emergencia, el docente ya no contaba con signos vitales.
A pesar de las protestas realizadas por vecinos, amigos y miembros de la comunidad educativa para exigir justicia, a más de tres meses del homicidio no se han dado a conocer avances significativos en las investigaciones. La exigencia principal es que la Fiscalía esclarezca el crimen y sancione a los responsables, ante la creciente preocupación por la inseguridad en la región.
El 5 de noviembre, Adriel Miguel Venegas Pérez, de entre 25 y 30 años de edad, fue privado de la vida en la colonia San Ramón, ubicada al sur de la ciudad de Puebla, caso que también permanece bajo investigación.
Otro hecho que generó indignación ocurrió el 6 de noviembre, cuando colectivos de la comunidad LGBT+ confirmaron el hallazgo sin vida de Grecia Contreras García, mujer trans de 19 años, y de su pareja, Ángel Sánchez Rodríguez, de 21 años, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde cuatro días antes en el municipio de Tehuacán. Ambos fueron vistos por última vez en la colonia La Purísima, donde se perdió todo contacto con ellos.
Según la información difundida en las fichas de búsqueda, la pareja se dirigía a una fiesta de disfraces el día de su desaparición; sin embargo, nunca llegaron al evento.
Finalmente, los cuerpos de ambos jóvenes fueron localizados dentro de un departamento ubicado sobre la calle 5 Oriente, en la misma colonia donde fueron vistos por última vez, lo que incrementó las exigencias de justicia y esclarecimiento por parte de activistas y familiares.
El pasado 20 de diciembre fue asesinado otro joven al interior del Motel Hawai. Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer detalles sobre las circunstancias del crimen ni sobre la identidad de los responsables.
«No ha sido una reparación porque los culpables siguen libres»: Azul Rojas, la mujer trans que logró una sentencia histórica tras ser torturada por 3 policías en Perú
«No ha sido una reparación porque los culpables siguen libres»: Azul Rojas, la mujer trans que logró una sentencia histórica tras ser torturada por 3 policías en Perú

Pie de foto,Azul Rojas batalló durante años para lograr que la justicia peruana condenara a los policías que la torturaron.
Azul Rojas Marín nunca olvidará el 25 de febrero de 2008.
Ese día, cuando regresaba a su casa a pie por una carretera local en el distrito de Casa Grande, en la región peruana de La Libertad, un grupo de policías la abordó, la metió a la fuerza en un vehículo policial y la llevaron a una comisaría cercana donde abusaron de ella y la torturaron.
Para Azul fue una pesadilla y también el inicio de una batalla legal de 17 años dentro y fuera de Perú.
En 2020, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió un fallo en que ordenaba reabrir el caso de Azul, inicialmente archivado, y por primera vez se culpaba a un estado por violación de derechos y tortura a una víctima de la comunidad LGBTI, una sentencia reconocida como «histórica» por el propio Poder Judicial peruano.
Y este diciembre, por fin, el Tercer Juzgado Penal Colegiado Nacional de Perú condenó a 17 años de prisión a tres agentes de la Policía Nacional por los delitos de tortura agravada y abuso sexual.
Una victoria que, según le dijo a BBC Mundo, no siente completa: «La sentencia no es una reparación concreta, porque ellos siguen libres gracias al descuido del Estado, que debió solicitar prisión preventiva antes del juicio».
BBC Mundo contactó con el Instituto Nacional Penitenciario de Perú, (INPE) para confirmar si los tres condenados están en libertad, pero no logró respuesta inmediata.
Una denuncia ignorada
Cuando sucedieron los hechos, Azul era un hombre homosexual de 27 años que se dedicaba a criar cerdos en la chacra familiar en la cercana comunidad de Lache, una de las muchas poblaciones rurales de Perú.
Regresaba a pie por una carretera local cuando un vehículo policial se interpuso en su camino.
«Los policías me llevaron a la fuerza a la comisaría y allí hicieron conmigo lo que quisieron».

Fuente de la imagen,Raúl Arboleda / Getty
Según cuenta, los agentes la golpearon mientras proferían insultos y comentarios despectivos por su orientación sexual y le introdujeron una porra por el ano.
Los agentes le exigían información sobre uno de sus hermanos, según decían requerido por homicidio, precisamente uno de los «hermanos machistas» de los que Azul cuenta que desde la adolescencia le hizo la vida imposible en casa porque tenía una orientación sexual diferente.
«Al día siguiente, cuando salí de la Comisaría, estaba en shock. Fui a mi casa y le dije a mi mamá que me habían golpeado, pero no pude contarle lo otro», recuerda.
Superada la conmoción inicial, acudió con su madre a pedir explicaciones a las dependencias policiales. «Ahí mi mamá comprendió lo que había pasado y se puso tan furiosa que quiso agredir al comisario».
Fue el primer encontronazo con el muro de silencio e incomprensión institucional con que se topó durante años.
Según el fallo de la Corte, «en la sociedad peruana existían y continúan existiendo fuertes prejuicios en contra de la población LGBTI»
De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática, un 62,7% de los peruanos no heterosexuales declaró haber sido víctima de violencia y discriminación, pero solo un 4,4% lo denunció a las autoridades. De los que denunciaron, un 27,5% respondió haber sido mal atendido, mientras que un 24,4% indicó que fue muy mal atendido.
Azul lo vivió en carne propia.
«Intentábamos poner la denuncia de lo ocurrido, pero en la Policía se negaban», asegura Azul.
«A la gente pobre del campo en Perú nos ignoran y la justicia nunca llega, y además yo era alguien de la comunidad LGBTI», resume Azul.
Pero, tras denunciar su caso en los medios de comunicación locales, consiguió el apoyo de Promsex, una ONG local que la ayudó a llegar hasta instancias internacionales.
Mientras, el camino en Perú seguía siendo difícil.
«Pese a todas las pruebas, me dijeron que mi relato no era verosímil. La fiscal del caso me llegó a decir que no podían creerme porque yo era homosexual y podría haber tenido relaciones que hubieran causado las lesiones» que aparecían en los informes médicos, recuerda.
En 2009 la Fiscalía solicitó y logró que el juzgado Penal de Investigación Preparatoria de la ciudad Ascope ordenara el archivo del caso.
El procedimiento disciplinario iniciado contra los tres agentes implicados, Dino Horacio Ponce Pardo, Luis Miguel Quispe Cáceres y Juan Isaac León Mostacero, también fue archivado.
Una victoria parcial
Costó años de litigios en instancias internacionales que las autoridades peruanas reabrieran el caso.
Solo en 2018, cuando así lo recomendó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Fiscalía dispuso la reapertura de la investigación.
Dos años después llegó el fallo de la Corte Interamericana que obligó al estado peruano a detener y juzgar a quienes torturaron a Azul.
En noviembre de 2022, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos fue el escenario de un acto público de reconocimiento de responsabilidad en que el Estado peruano le pidió disculpas por cómo se manejó su caso.

Fuente de la imagen,Carlos Mandujano /Getty
Y finalmente, la sentencia que llegó hace solo unas semanas y condenó a los tres policías.
Pero para Azul ni siquiera esa condena ha hecho justicia. «No han pagado por su crimen, porque están libres gracias a la inacción del Estado», dice.
Según asegura, no ha recibido más que una pequeña parte de la reparación económica establecida y no se le han prestado los cuidados médicos y psicológicos que el tribunal internacional estableció que debe proveerle el Estado peruano.
Y sin embargo, Azul sabe que su victoria judicial, aunque quizá insuficiente, ha supuesto un avance para las personas no cisgénero, como ella.

Fuente de la imagen,Promsex
«Por ese lado, me siento feliz, porque poco a poco las cosas están cambiando. Sé que hay universidades en las que se estudian los derechos humanos a través de la sentencia. El cambio llegará a través de la educación», señaló.
A sus 44 años, ha decidido mirar hacia delante y estudia Derecho gracias a una beca. Completar sus estudios es una de sus espinas clavadas después de que en su juventud tuvo que abandonarlos por la falta de recursos.
Y ha decidido vivir sin rencor:
«Durante muchos años cargué una mochila muy pesada por lo que ocurrió. Pero yo decidí dejar esa mochila porque con odio no se puede ser feliz ni vivir tranquila».
Trump maniobra para prohibir los tratamientos de género a los menores trans en Estados Unidos
Trump maniobra para prohibir los tratamientos de género a los menores trans en Estados Unidos
Bajo una serie de propuestas, el Gobierno retiraría todo financiamiento federal a los hospitales que proporcionen cuidados de afirmación de género a adolescentes
En su cruzada contra la comunidad transgénero, el Gobierno de Donald Trump tomará medidas para prohibir los tratamientos de género a los adolescentes trans en todo Estados Unidos, incluso en Estados donde estos procedimientos son legales. Bajo una serie de propuestas anunciadas este jueves por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., todo hospital que ofrezca tratamientos de transición de género para menores de 18 años perdería financiamiento federal, corriendo el riesgo de tener que clausurar sin esos fondos.
“La llamada atención de afirmación de género ha causado daños físicos y psicológicos duraderos a jóvenes vulnerables. Esto no es medicina, es negligencia”, ha apuntado Kennedy en una rueda de prensa para anunciar las nuevas restricciones. Bajo el plan del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE UU, se prohibirá a los hospitales realizar lo que el Gobierno considera “procedimientos de rechazo del sexo” en menores, como condición para participar en los programas de Medicare —el seguro de salud federal destinado principalmente a jóvenes con discapacidades y mayores de 65 años—, y de Medicaid, el cual brinda cobertura de salud gratuita o de bajo costo a millones de estadounidenses de bajos ingresos.
De acuerdo con datos de KFF, un grupo sin fines de lucro dedicado a la investigación de políticas de salud, fondos de Medicare y Medicaid son usados para pagar el 44% del gasto en atención hospitalaria de todo el país, por encima de los seguros médicos privados (37%).
El anuncio del jueves también incluye otras medidas. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitirá cartas de advertencia a 12 fabricantes de fajas para pecho, que se usan debajo de la ropa para aplanar y masculinizar la apariencia del pecho, por el “mercadeo ilegal” de estos productos a menores como tratamiento para la disforia de género, que se refiere a la angustia que siente una persona cuya identidad de género no se corresponde con su sexo biológico al nacer.
Sobre esto último, el Departamento de Salud y Servicios Humanos también buscará revertir el intento de la Administración del demócrata Joe Biden de incluir la disforia de género en la definición de discapacidad. Esto a pesar de que la mayoría de las principales organizaciones médicas estadounidenses, incluida la Asociación Médica Americana, han instado a los Estados a no restringir la atención médica para la disforia de género.
Las propuestas anunciadas deberán ser sometidas a un período de comentarios públicos de 60 días antes de ser finalizadas y aprobadas. También es probable que enfrenten desafíos legales antes de entrar en vigor. Sin embargo, el plan supone un grave golpe para las personas trans en Estados Unidos, ya asediadas por la Administración Trump y, en especial, para los menores, cuyo acceso a la atención médica para la reafirmación de género ya está severamente restringido: más de la mitad de los Estados del país lo prohíben.
En su primer día en el cargo, el pasado 20 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que negaba la existencia de las personas trans y declaraba que el Gobierno federal solo reconocería dos sexos inmutables: el masculino y el femenino. En ese mismo decreto ordenaba también al Departamento de Salud y Servicios Humanos a poner fin a todo tipo de tratamiento de género para menores trans, o, como él lo llamaba, “la mutilación química y quirúrgica de los niños”.
Aquella orden ejecutiva sentó las bases para lo que vendría después. Unos días más tarde, el presidente firmó otra en la que prohibía al Gobierno federal “financiar, patrocinar, promover, asistir o apoyar” los procedimientos de transición para menores trans. En junio, el Tribunal Supremo permitió a los Estados vetar los tratamientos de género para este colectivo. En julio, el Gobierno federal comenzó a investigar a médicos y clínicas que brindaban estos cuidados. La persecución de los proveedores hizo que más de una veintena de hospitales redujeran o pusieran fin a sus programas destinados a menores y jóvenes trans.
Este miércoles, la Cámara de Representantes, bajo control republicano, aprobó un proyecto de ley que convertiría en delito grave el tratamiento de menores con atención de afirmación de género, como cirugías y bloqueadores de la pubertad. De ser promulgado, médicos que brinden dicho cuidado podrían ser encarcelados hasta por 10 años. Tres demócratas apoyaron la medida. Hoy se espera que los legisladores aprueben otro proyecto de ley que prohibiría los pagos de Medicaid para tratamientos relacionados con el género para menores.
17 años de prisión para 3 policías en Perú por violar y torturar a una persona trans, en una condena inédita para el país y la Corte Interamericana de Derechos Humanos
17 años de prisión para 3 policías en Perú por violar y torturar a una persona trans, en una condena inédita para el país y la Corte Interamericana de Derechos Humanos
Pie de foto,Azul Rojas Marín se ha convertido en una activista de los derechos de la comunidad LGTBIQ.
Este caso además fue el primero en la historia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH) en considerar un caso de tortura motivada por disicriminación en la región.
Dino Ponce, Luis Quispe y Juan León recibieron la sentencia en la Corte Superior Nacional de Justicia Penal Especializada por el caso ocurrido en 2008 en la ciudad de Casa Grande, en el norte del país.
El 28 de febrero de ese año Azul Rojas caminaba hacia su casa cuando fue detenida por los tres agentes quienes le exigieron su identificación. Posteriormente, fue llevada a una estación de policía donde la torturaron y violaron
Aunque Azul llevó el caso ante las autoridades judiciales, los tres agentes fueron dejados en libertad sin cumplir ninguna condena. Entonces, ella, junto a otras organizaciones de derechos humanos llevaron el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el caso llegó finalmente a la Corte Interamericana.
Fuente de la imagen,Getty Images
En 2020, la IDH le ordenó a la justicia peruana iniciar un proceso judicial en contra de los agentes de policía por considerar que la detención de Azul Rojas había sido arbitraria, motivada por discriminación, y declarando que los hechos constituyeron tortura sexual.
A partir de entonces, la Fiscalía peruana inició una investigación y posteriormente acusó a los tres policías de tortura y violencia sexual agravada por un ensañamiento motivado por ser una persona trans y miembro de la comunidad LGBTI.
En 2022, como parte de las medidas de reparación ordenadas por la IDH, el Estado peruano realizó un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y pidió perdón a Azul Rojas Marín y a su familia por el daño irreversible causado.
“La transfobia mata”: las Setas de Sevilla acogen una performance por el Día Internacional de la Memoria Trans
“La transfobia mata”: las Setas de Sevilla acogen una performance por el Día Internacional de la Memoria Trans

Una performance ha tenido lugar este miércoles en las Setas de la Encarnación, en Sevilla, “para alzar la voz ante una realidad que duele, pero que también exige acción”, según ha denunciado la Asociación de Transexuales de Andalucía ATA-Sylvia Rivera. “Que esta concentración sea un acto de memoria, de resistencia y de compromiso. Que cada vida trans asesinada sea también un llamado a movilizarse, a legislar y a transformar”, han proclamado en un manifiesto.
En el último año se han registrado 281 personas trans asesinadas, y desde 2009 el observatorio ha documentado 5.322 asesinatos en todo el mundo, siendo el 90% de las víctimas mujeres trans y el 88% son personas trans racializadas.
El reciente informe del Monitoreo de Asesinatos de Personas Trans 2025 revela una tendencia aterradora: un aumento significativo en los asesinatos de activistas y líderes trans que alcanza el 14% del total, indica ATA, que añade que “gravísimo dato no es una simple estadística: es un intento deliberado de silenciar a quienes defienden la igualdad, la libertad y los derechos humanos”.
Desde ATA–Sylvia Rivera se denuncia la violencia estructural y el discurso de odio que legitima estos crímenes; la falta de protección pública para las personas trans; y la invisibilización mediática, el subregistro y los errores en la comunicación que ocultan la magnitud real de esta tragedia.
Al tiempo exigen que los gobiernos garanticen medidas de protección para las personas trans y que se desarrollen leyes contra delitos de odio que incluyan explícitamente a las personas trans. “Nos negamos a permanecer en silencio. Hoy, nuestras voces y nuestra presencia son un grito colectivo: ¡Basta ya de odio, basta ya de transfeminicidios, basta ya de invisibilidad!. ¡Basta de transfobia!”.
Intenta matar a una mujer trans tras concertar sexo con ella
Intenta matar a una mujer trans tras concertar sexo con ella
La víctima sufrió cortes en el cuerpo producidos con un cuchillo y un intento de estrangulamiento supuestamente por parte del agresor, de mediana edad, que fue detenido por la Policía Nacional
Según fuentes de la investigación consultadas por Diario Palentino, el suceso tuvo lugar alrededor de las 5,00 de la madrugada, momento en el que gritos de auxilio alertaron a varios vecinos de la comunidad. Estos avisaron de inmediato a la Policía Nacional, la Policía Local y al servicio de bomberos.
Cuando los agentes lograron acceder al interior del domicilio, encontraron a la mujer con varios cortes provocados por un arma blanca, presumiblemente un cuchillo de cocina, así como síntomas compatibles con un intento de estrangulamiento. La víctima fue atendida inicialmente en el lugar y posteriormente trasladada al Hospital Río Carrión, donde ingresó en la unidad de observación. De acuerdo con las mismas fuentes, se encuentra fuera de peligro, aunque ha precisado puntos de sutura para cerrar las heridas.
Un encuentro pactado. De acuerdo con la información recabada, agresor y víctima se habrían citado tras acordar un servicio de prostitución, desplazándose ambos al domicilio de la mujer para mantener relaciones sexuales. Durante el encuentro, y por motivos que aún se investigan, se produjo una fuerte desavenencia que habría desencadenado la reacción violenta del hombre.
Según los investigadores, el presunto agresor comenzó a asfixiar a la mujer y posteriormente le causó varias heridas incisas con un cuchillo de cocina. Los gritos de la víctima fueron determinantes para que los vecinos dieran la voz de alarma.
A la llegada de las fuerzas de seguridad, el presunto agresor se negó a permitir la entrada de los agentes, por lo que fue necesaria la intervención de los bomberos del parque municipal. Estos derribaron la puerta principal para posibilitar el acceso al interior de la vivienda.
Tras asegurar la escena y prestar asistencia inicial a la víctima, los agentes procedieron a la detención del sospechoso, quien trabaja en la localidad cercana de Dueñas. Está acusado de intento de homicidio y lesiones, y fue trasladado a los calabozos de la Comisaría Provincial, donde permanece a la espera de pasar a disposición judicial, previsiblemente en la jornada de mañana.
No es violencia de género. Desde la Policía Nacional se ha precisado que este caso no se incluye en las estadísticas de violencia de género, ya que víctima y agresor no mantenían una relación sentimental y ni siquiera se conocían previamente al encuentro pactado.
Durante la jornada posterior a los hechos, miembros de la Brigada de Policía Judicial y Científica de la Comisaría de la avenida de Simón Nieto realizaron una exhaustiva inspección ocular en el domicilio de la víctima. Se recogieron diversas muestras y evidencias que serán incorporadas al informe policial destinado a esclarecer completamente las circunstancias del suceso.
