India: Una marcha rosa exige en Bombay refugio, visibilidad social e igualdad para las personas trans

Una marcha rosa exige en Bombay refugio, visibilidad social e igualdad para las personas trans
Bombay (India), 13 ene (EFE/EPA).- Personas transgénero se manifestaron este lunes en Bombay para exigir refugio, visibilidad social, igualdad, empoderamiento, fin de la discriminación y para crear conciencia sobre diferentes problemas de la comunidad de la comunidad kinnar, también conocida como hijra o transgénero. La marcha rosa estuvo organizada por la entidad Hinnar Maa Ek Samajik Sanstha Trust, enfocada en la mejora de las condiciones de vida y el bienestar de la comunidad kinnar. 

 

https://www.abc.es/sociedad/marcha-rosa-exige-bombay-refugio-visibilidad-social-20250113145116-vi.html#

 

Colombia: Hombre trans fue asesinado a balazos por sicarios que se movilizaban en motocicleta: comunidad LGBTIQ+ pide justicia

Hombre trans fue asesinado a balazos por sicarios que se movilizaban en motocicleta: comunidad LGBTIQ+ pide justicia

Hay alerta por la ola de violencia en contra de la población Lgbt+ en Colombia, pues en los primeros días del año se han registrado seis asesinatos

La noche del 13 de enero de 2025 ocurrió un nuevo asesinato que generó alerta en el territorio nacional, pues involucra a una persona parte de la población Lgbt+; se trata de Diany Ruiz, un hombre trans que era miembro de la Fundación Magdalena Diversa. El caso encendió las alarmas sobre la creciente violencia contra la comunidad en Colombia, pues este caso se suma a una preocupante estadística: en los primeros 14 días del 2025, ya se han registrado seis homicidios de personas Lgbt+ en el país, según datos del Observatorio de Derechos Humanos de Caribe Afirmativo.

Del mismo modo, la organización reveló que el crimen ocurrió en Barrancabermeja, Santander, en el momento en el que los sicarios, que se movilizaban en motocicleta, ubicaron a su objetivo y le dispararon en repetidas ocasiones ante la mirada de varias personas que presenciaron el brutal ataque y ahora se convierten en pieza clave en la organización.

La organización informó a través de la plataforma X que el asesinato de Ruiz no solo representa una tragedia personal, sino que pone de manifiesto la falta de garantías para la seguridad y los derechos de las personas Lgbt+ en Colombia, por lo que se exigió una investigación exhaustiva que contemple una perspectiva de derechos humanos, con el objetivo de esclarecer los motivos del crimen y garantizar justicia para la víctima, de acuerdo con lo expresado por Caribe Afirmativo en un comunicado, en el que lamentaron el asesinato y extendieron sus condolencias a los familiares y allegados de Ruiz.

Se espera que los criminalesSe espera que los criminales sean capturados próximamente para que paguen por lo sucedido – crédito MICHAEL BALAM/CUARTOSCURO
Seis asesinatos en dos semanas

El caso de Diany Ruiz no es un hecho aislado. Según los registros del Observatorio de Derechos Humanos de Caribe Afirmativo, este es el sexto asesinato de una persona Lgbt+ en los primeros 14 días del 2025. La cifra, alcanzada en apenas dos semanas, refleja una preocupante tendencia de violencia sistemática contra esta población en el país.

Del mismo modo, se indicó que estos crímenes no solo afectan a las víctimas directas, sino que también generan sensaciones de miedo e inseguridad entre las personas Lgbt+, por lo que se instó a las autoridades a adoptar medidas efectivas para proteger a esta comunidad.

El asesinato de Ruiz desató indignación entre activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos, que reiteraron la importancia de abordar estos casos con un enfoque que considere la violencia contra esta población, por lo que la organización recomendó que las investigaciones incluyan un análisis de los contextos de discriminación y exclusión que enfrentan las víctimas, para garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia.

Además, la organización hizo un llamado a las autoridades locales y nacionales para que implementen políticas públicas que protejan la vida y los derechos de las personas Lgbt+, pues la falta de garantías para esta población no solo se refleja en los homicidios, sino también en otras formas de violencia y discriminación que permanecen invisibilizadas.

Específicamente las personas trans hanEspecíficamente las personas trans han tenido que padecer por ataques en contra de su integridad – crédito Ted Eytan / Europa Press

El asesinato de Diany Ruiz ocurre en un entorno de violencia, discriminación y falta de acceso a la justicia, no solo para esta población, sino para la ciudadanía en general, que exige una respuesta integral por parte del Estado y la sociedad.

Caribe Afirmativo insistió en que la protección de los derechos de las personas LGBTIQ+ no puede seguir siendo postergada por las autoridades y, en su comunicado, la organización expresó: “Este asesinato es un recordatorio doloroso de la falta de garantías para la vida y seguridad de las personas Lgbt+ en Colombia”.

Ante lo ocurrido, el llamado de la sociedad colombiana es a que se tomen acciones concretas para garantizar que todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, puedan vivir en condiciones de igualdad y seguridad.

https://www.infobae.com/colombia/2025/01/14/hombre-trans-fue-asesinado-a-balazos-por-sicarios-que-se-movilizaban-en-motocicleta-comunidad-lgbtiq-pide-justicia/

15 de enero: Entrevista a Mar Cambrollé en el programa Cenizas de Babilonia, Diáspora española

15 de enero: Entrevista a Mar Cambrollé en el programa Cenizas de Babilonia, Diáspora española
Este 15/01/25 entrevista con Mar Cambollé en el programa Cenizas de Babilonia, Diáspora española
A las 17:00h en #Argentina y 21:00h en #España

Facebook e Instagram ya permiten calificar a las personas LGTBI como enfermas mentales

Facebook e Instagram ya permiten calificar a las personas LGTBI como enfermas mentales
Meta –empresa propietaria de Instagram y Facebook– materializa los cambios anunciados hace una semana por su CEO, Mark Zuckerberg, y en la nueva redacción de las ‘Normas de la Comunidad’ recoge numerosos cambios sustanciales en lo relativo a los discursos de odio.

Samanta Flores: La trans mexicana más longeva del mundo que ha roto todos los moldes en la tierra de los feminicidios

La trans mexicana más longeva del mundo que ha roto todos los moldes en la tierra de los feminicidios: «Jamás pensé que Gucci se iba a fijar en una mujer trans de 93 años, en el país de los machos, donde nos matan»

Samanta Flores nació en el estado de Veracruz, pero pronto cambió la calma de los limoneros por las fiestas clandestinas del DF. Allí descubrió su verdadera identidad y su vocación solidaria. Mientras luchaba contra la pandemia del VIH se convirtió en una auténtica celebridad que incluso ha llamado la atención de las grandes marcas de moda.

La trans mexicana Samanta Flores hace unas semanas durante una visita a Madrid.
La trans mexicana Samanta Flores hace unas semanas durante una visita a Madrid.

Si lo deshojamos de esa tonadilla mariachi que rinde pleitesía a la hermosura de las mujeres, al galanteo milenario, a la ronda de noche bajo el balcón de la novia de turno, México sigue siendo una caldera de machismos a punto de estallar. De enero a noviembre de 2024 se registraron en el país azteca 2.409 asesinatos violentos de mujeres. Por eso, el caso de Samanta Flores es una auténtica proeza en mitad de la pesadilla de balazos y cuchillos: a sus 93 años es tal vez la persona trans más longeva del mundo. Y lo es en un país donde las mujeres transexuales son víctimas de un odio de ida y vuelta, y donde en algunas zonas apenas alcanzan los 25 años de media.

Desde bien niña, la vida de Samanta se ha ido abriendo paso entre las estadísticas, como un milagro, a raíz de su infancia feliz en la pequeña ciudad de Orizaba, en el estado de Veracruz, rodeada de guayabos y limoneros. «A mi padre ni siquiera le importó que cuando era niño quisiera hacer ballet. Así de maravilloso era mi padre», reconoce orgullosa. Sin embargo, las estrecheces del pueblo la obligaron a hacer las maletas y dejar sus orígenes atrás. «Estudié para contador público en la Escuela Bancaria y Comercial, pero aquello, lógico, no era lo mío», dice. Así que se mudó primero a Los Ángeles, donde regentó un bar gay y tomó contacto por vez primera con el colectivo, y más tarde a México DF, donde descubrió su verdadera identidad y hoy es una auténtica socialité.

Así explica Samanta ese descubrimiento: «En el año 64, una amiga trans muy famosa en todo el país, Xóchitl, empezó a hacer fiestas en su casa, y la única condición era que nos vistiéramos de mujer. Ella era la reina y nosotras sus damas de honor, como su corte». Aquellas fiestas llenas de celebrities y gente bien, a caballo entre el cabaret clandestino y la libertad desaforada, fueron limando el personaje de Samanta. «Había que elegir un nombre, y yo había visto la película Alta sociedad, donde Grace Kelly interpretaba a Samantha, que tenía el doble juego de Sam, nombre masculino, y así decidí llamarme». Lo que ocurrió después es que los chicos, cuando le pedían una cita, siempre la preferían como Samanta -«me halagaba tanto»-, y lo que había comenzado como un juego de travestismos terminó por imponerse a la realidad.

No fue hasta 2012, sin embargo, cuando en México se permitió el cambio de género registral. «Era mucha bronca, había que presentar dos exámenes carísimos, pero los pasé. Aunque yo ya llevaba mucho tiempo viviendo como una mujer». Una mujer que, a sus 93 años, nunca ha soltado la bandera de la solidaridad. Primero braceando contra la violencia hacia las mujeres y contra la pandemia del VIHen los años 80 -«cuando murió mi vigesimoquinto amigo dejé de contar, porque solo me atormentaba, pero debieron de ser más de 300 los que se quedaron en el camino», explica-, y más recientemente contra otra pandemia: la de la soledad del colectivo LGTBI. Fue así como fundó, en los preliminares de la pandemia, un centro para mayores del colectivo en el barrio de Álamos del DF. Bajo el nombre de Vida Alegre, este edificio pintado de azul cegador se convirtió en un refugio en el que combatir las soledades: «Al principio era para el colectivo, pero de pronto empezaron a venir también mayores heterosexuales que necesitaban compañía».

Gracias al trabajo de los voluntarios y al empeño de la propia Samanta, que cada día pasaba revista, Vida Alegre se convirtió en bálsamo y motor de la vida del barrio. Hasta que el Covid les obligó a echar el cierre. Pero Samanta no se rinde, y mientras busca la oportunidad de reabrir y resucitar el espíritu del centro, sigue lanzando aquí y allí su mensaje «de empatía y convivencia». Y dejándose sorprender por la vida a cada momento. Como cuando hace un tiempo, en una fiesta, una chica se le acercó y le propuso ser imagen de una firma de moda. «Depende, dijo ella». Así se fraguó una colaboración con Gucci, nada menos, que elevó a Samanta a los altares de la alta costura. «Jamás pensé, ni en sueños, que una señora de mi edad, transexual, iba a lograr algo tan grande en el país de los machos, donde nos matan. Pues lo he conseguido».

https://www.elmundo.es/yodona/actualidad/2025/01/14/6784f5c5e4d4d81e238b459b.html

Lesbianas, gais y transexuales de Georgia, en la diana: el fin de la capital libre del Cáucaso

Lesbianas, gais y transexuales de Georgia, en la diana: el fin de la capital libre del Cáucaso
x- Andrés Mourenza (elpais.com)

El asesinato de Kesaria Abramidze fue un mazazo para la comunidad LGTBIQ+ de Georgia. El pasado 18 de septiembre, la modelo y presentadora transexual fue apuñalada repetidas veces. Los vecinos hallaron su cuerpo sin vida en medio de un charco de sangre. El autor confeso, detenido y que se enfrenta hasta a 20 años de cárcel, era su expareja, un joven de 26 años con el que —según había escrito la víctima en redes sociales unos meses antes— mantenía una “relación tóxica”. Si ella, una de las personalidades más famosas del país caucásico, no había podido evitar este fatídico final y —según escriben algunos medios locales— las fuerzas de seguridad no habían prestado atención a sus denuncias, ¿cómo van a sobrevivir los restantes miembros de la comunidad al creciente ambiente de odio que se abate sobre Georgia?, se preguntan activistas y gais, lesbianas, transexuales y el resto de la comunidad del país caucásico.

Solo 24 horas antes del brutal crimen, el Parlamento georgiano había aprobado la “Ley de Valores Familiares y Protección de los Menores”, un texto draconiano que prohíbe toda manifestación pública de lo que pueda ser considerado “propaganda” LGTBIQ+. “Las políticas de odio tienen graves consecuencias: opresión, marginalización y violencia contra el colectivo. El asesinato de Kesaria Abramidze no se puede entender sin el pesado contexto que lo rodea”, denunció el Centro para la Justicia Social de Tbilisi.

Pese a que la sociedad georgiana es mayoritariamente conservadora, la legislación liberal aprobada durante las últimas dos décadas había hecho florecer a la sociedad civil; decenas de grupos de derechos o implicados en diferentes cuestiones sociales habían surgido y echado raíces. Tbilisi se convirtió así en la capital libre de la región: un punto de reunión para los pacifistas de Armenia y Azerbaiyán; una residencia para los exiliados de las autocracias vecinas; un espacio seguro para lesbianas, gais, bisexuales y transexuales.

“Aunque era lento, había progreso. Organizábamos festivales, conferencias. Las políticas estatales fueron actualizadas y se añadieron menciones a la diversidad sexual. Trabajábamos en la formación de policías”, rememora Mariami Kvaratskhelia, cofundadora de Tbilisi Pride y líder del grupo activista Queer Initiative: “Personas LGTBIQ+ de Irán, Líbano, Armenia, Azerbaiyán, Chechenia… venían a vivir aquí porque se sentían más libres, más seguras”. Ya no. Cientos han huido de Georgia en los últimos años y más van a hacerlo si se confirma en el poder el actual Gobierno del partido Sueño Georgiano tras las elecciones del pasado octubre, que la oposición se niega a reconocer porque las considera fraudulentas.

La formación dirigida por el oligarca Bidzina Ivanishvili ha emprendido un giro ultraconservador copiado a Rusia y Hungría que ha puesto en la diana a las personas que se alejan de lo heteronormativo. “En 2021, los políticos y dirigentes ligeramente más progresistas abandonaron Sueño Georgiano y vimos un cambio hacia postulados y políticas derechistas. Y, a partir de 2023, se hicieron realmente radicales”, explica Kvaratskhelia. Hay diversas razones para este cambio, según a quien se pregunte: el acercamiento del Gobierno a la Rusia de Vladímir Putin, congeniarse con la influyente iglesia georgiana o -según la activista- cambiar el foco del debate hacia nuevas narrativas que le permitan mantenerse en el poder. La cuestión es que se empezó a hablar, día y noche, de la necesidad de proteger a las familias y niños de la “nociva propaganda LGTBI”. “Se retiraron las menciones a esta comunidad de todos los documentos de políticas públicas, se prohibieron nuestros actos y la policía dejó de protegernos”, afirma Kvaratskhelia.

Ese año 2021, Tbilisi Pride y otras organizaciones convocaron una marcha del Orgullo en la céntrica Avenida Rustaveli. Pero fueron atacados por los militantes de Alt-Info, un canal de extrema derecha devenido formación política y al que se acusa de estar financiado por Rusia. Anna Tavadze, activista queer y miembro del movimiento Shame -otro de los organizadores- estaba allí: “Fue horrible, brutal. Empezaron a agredir a los periodistas, más de 30 resultaron heridos. Perseguían a los activistas de un lado a otro, y se marcharon a atacar las oficinas de Shame y de Tbilisi Pride. La policía no hizo nada por detenerlos”. El entonces primer ministro, Irakli Garibashvili, dijo que aquello era “inaceptable para la mayor parte de la sociedad” (la marcha del Orgullo, no el ataque). Así que al año siguiente el Orgullo se celebró en un recinto apartado del centro, bajo fuertes medidas de seguridad.

En 2023, intentaron replicar el festival de 2022, incluso invitando a diplomáticos extranjeros como medida de seguridad: pero los matones de Alt-Info volvieron a aparecer, destrozando los escenarios y prendiendo fuego al material. “Los policías dejaron a la contramanifestación acercarse tanto que de repente empezaron a lanzarnos botellas y piedras y me dije, si no escapo me matan. La policía empezó a gritar que evacuásemos, así que nos dimos cuenta de que era un plan para permitir a Alt-Info atacar el festival”, sostiene Tavadze: “Ninguno de los implicados han sido juzgados, lo cual lanza el mensaje de que si agredes a la gente queer no recibirás ningún castigo”.

Este año, los domicilios de numerosos activistas han sido atacados, entre ellos el de Kvaratskhelia. Un día de mayo, la puerta y todas las plantas de su edificio aparecieron cubiertos de carteles con su cara y su nombre, señalándola como “Activista LGTBI” y “Agente extranjera vendida”. “Además, mi novia y yo hemos sufrido campañas de acoso online y a mi padre, que está enfermo de cáncer, le han llamado varias veces para intimidarle y exigirle que deje mis actividades”, relata.

Carteles de señalamiento contra la activista queer Mariami Kvaratskhelia pegados en el interior de su casa por militantes de ultraderecha.

Temor y exilio

En 2023, el partido Sueño Georgiano fue invitado a la CPAC (la conferencia anual que organizan movimientos ultraconservadores estadounidenses) celebrada en Budapest, donde se presentó como parte del movimiento “anti-ideología de género”, lo que motivó la expulsión de la formación georgiana del Partido de los Socialistas Europeos. De allí, los políticos georgianos volvieron cargados de argumentarios y sus discursos se hicieron cada vez más bizarros: en la campaña de las últimas elecciones, Ivanishvili llegó a decir que, en Occidente, se obliga a los menores a participar en orgías durante las marchas del Orgullo y que “se quiere equiparar la leche del hombre y de la mujer”.

El diputado oficialista Nikoloz Samkharadze arguye que su nueva ley de “valores familiares” no va contra las personas LGTBIQ+, sino que intenta “proteger a menores de edad” y evitar que “cuestiones de género” se enseñen en las escuelas, algo que no ocurría en Georgia. La realidad es que la nueva legislación, que entró en vigor en diciembre, prohíbe cualquier acto público que pueda ser considerado “propaganda” a favor de este colectivo, así como cualquier manifestación artística o mediática que pueda dar una imagen “positiva” sobre la homosexualidad. Y decreta fiesta nacional el 17 de mayo, que internacionalmente es el “Día contra la homofobia, bifobia y transfobia”, pero que en Georgia se celebrará como el “Día de la santidad de la familia y del respeto a los padres”.

Más grave aún, la ley prohíbe cualquier intervención de cambio de sexo, incluidos los tratamientos hormonales, bajo penas de prisión para los médicos. La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha pedido la retirada de la ley, puesto que atenta contra los derechos “a la igualdad, la no discriminación, la educación, la salud, la libertad de expresión, la libre asociación y reunión, la privacidad, la libertad y la seguridad”.

Además, subraya Tavadze, esta ley se une a la de agentes extranjeros aprobada en primavera, que persigue a las asociaciones que reciben donaciones del exterior, lo que pondrá en peligro a organizaciones que ofrecen servicios esenciales: “Para nuestra comunidad, las ONG han sido la única fuente de servicios sanitarios, apoyo psicosocial y denuncia y documentación de crímenes de odio”. Para la activista, lo que busca la legislación es convertir de nuevo a las personas homosexuales en “invisibles”, enviarlas de nuevo al “underground”.

“Todo el mundo tiene miedo y por eso se están yendo. Incluso activistas, gente que trabajaba en asociaciones. Se marchan a Bélgica, Alemania, Holanda, Estados Unidos… lo sé porque cada día recibo sus mensajes”, lamenta Kvaratskhelia: “Pero también hay otras que nos quedamos y seguiremos luchando”.

Karla Sofía Gascón se reivindica en los Globos de Oro: «Soy quien soy, no quien vosotros queréis que sea»

Karla Sofía Gascón se reivindica en los Globos de Oro: «Soy quien soy, no quien vosotros queréis que sea»
  • La intérprete superada por Demi Moore como mejor actriz protagonista en comedia o musical
  • La película que protagoniza, ‘Emilia Pérez’, ha ganado cuatro Globos de Oro

PorRTVE.es/AGENCIAS
La actriz española Karla Sofía Gascón ha reivindicado a las mujeres después de que la película en la que participa, Emilia Pérez, haya ganado cuatro Globos de Oro en la 82ª edición.

La película, dirigida por el francés Jacques Audiard, ha sido la gran triunfadora de la noche tras alzarse con los premios a mejor película de comedia o musical, mejor película de habla no inglesa, mejor actriz de reparto y mejor canción original. Esta obra cuenta con un elenco formado por actrices como Selena Gómez y Zoe Saldaña.

Karla Sofía Gascón ha aprovechado que todo el equipo subía al escenario a recoger el galardón a mejor película de comedia o musical para alzar la voz: «Podéis meternos en la cárcel, pegarnos… Pero nunca podréis arrebatarnos nuestra alma, nuestra existencia, nuestra identidad. Quiero deciros que levantéis la voz libremente. Soy quien soy, no quien vosotros queréis que sea. Muchas gracias», ha concluido Gascón.

Con un vestido naranja, ha aprovechado para mandar un mensaje relacionado con el budismo: «He elegido los colores budistas esta noche porque tengo un mensaje para vosotros: ‘La luz siempre gana sobre la oscuridad’. Nam Myōhō Renge Kyō, Nam Myōhō Renge Kyō, Nam Myōhō Renge Kyō«, ha indicado Gascón tras pronunciar ese proverbio budista tres veces que significa “consagrar la vida a la ley mística de causa y efecto”, según indica una de las comunidades budistas de Argentina, Sokka Gakkai.

Tras haber obtenido el premio a mejor actriz protagonista en el Festival de Cannes, Karla Sofía Gascón no ha podido hacerse con el Globo de Oro, ya que Demi Moore ha conseguido el galardón por su papel en La sustancia.

https://www.rtve.es/noticias/20250106/karla-sofia-gascon-globos-oro-mujer/16396091.shtml

5 de noviembre: Conversatorio «Memoria y reparación»

5 de noviembre: Conversatorio «Memoria y reparación»

Los Estados que han sido gobernados por regímenes totalitarios, han ejercido una violencia criminal contra las personas trans. Te invitamos al CONVERSATORIO el próximo 5 de noviembre con panelistas de los países de Argentina, Colombia, Uruguay, México y España.

𝗠𝗲𝗺𝗼𝗿𝗶𝗮 𝘆 𝗥𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻  

Los Estados que han sido gobernados por regímenes totalitarios, han ejercido una violencia criminal contra las personas trans/travesti: privación de libertad, detenciones, palizas, por el único delito de ser. Además se les ha impedido el acceso en igualdad de condiciones a los Derechos Humanos más fundamentales: .Mecanismos para la rectificación legal de nombre y género, la atención sanitaria, el acceso al empleo y a la educación, etc

Ante este crimen de lesa humanidad perpetrado contra la población trans/travesti, países como Argentina, Colombia, Uruguay, México y España, han iniciado procesos legislativos para que los estados reconozcan y reparen el daño ejercido contra una parte de la ciudadanía por motivos de Identidad y/o expresión de género.

Te invitamos al CONVERSATORIO el próximo 5 de noviembre en los horarios que se indica en el flyer con panelistas de los países de Argentina, Colombia, Uruguay, México y España.

Podrás seguir en vivo el conservatorio en la página  facebook.com/PlataformaTrans Síguenos!!!

Recopilación de fotos y videos de la visita de la Plataforma Trans al Europarlamento

Los días 15 y 16 de octubre la Plataforma Trans se trasladó hasta el Europarlamento, en Bruselas, para llevar la lucha trans a Europa, exigiendo una directiva europea de obligado cumplimiento para blindar los dèrechos trans y erradicar los discursos de odio en toda Europa

🇪🇺 En el marco del #OctubreTrans la @PlataformaTrans con la invitación de @IreneMontero de @EuroPodemos, hemos mantenido una agenda política en Bruselas para denunciar desde la agencia del sujeto político, el gran auge de los delitos y discursos de odio hacia las personas… pic.twitter.com/HEQ4LI6Rua

— 🔻Mar Cambrollé 🏳️‍⚧️ Hay Ley Trans (@CambrolleMar) October 17, 2024

Ciudad de México convierte el transfeminicidio en delito: “Nuestra mayor venganza es que seamos felices”

Ciudad de México convierte el transfeminicidio en delito: “Nuestra mayor venganza es que seamos felices”

Por Paula Vilella

Puente de Alvarado es una de las principales avenidas de Ciudad de México. Una calzada que ya existía en la época prehispánica y, desde hace décadas, uno de los principales lugares para la prostitución en la calle, rodeada de pensiones baratas. Fue allí donde la noche del 30 de septiembre de 2016, un cliente mató a tiros a Paola Buenrostro. Tenía 24 años. La joven había dejado atrás su Chiapas natal rozando la mayoría de edad para ir a la capital del país, una biografía muy común para las mujeres trans en México. Como la mayoría de ellas, expulsadas de sus hogares y ante la discriminación y la falta de oportunidades, ejercía la prostitución en este punto de la ciudad.

Un vídeo recoge los momentos posteriores al asesinato. En él se ve a Paola inconsciente en el asiento del copiloto y se escuchan sirenas de fondo y los gritos desesperados de Kenya Cuevas, compañera y amiga: “Todavía está viva, llamen a una ambulancia”. Minutos después, muere en el lugar. “Paola era una mujer muy empática, solidaria, sensible… convivimos durante ocho años y tejimos una red de apoyo”, recuerda Cuevas en una conversación con elDiario.es.

El caso estuvo lleno de irregularidades: la identificaron como un hombre y no permitían que sus amigas resolvieran los trámites relacionados con el cuerpo. También se identificó y detuvo al asesino (un guardia de seguridad, exmilitar con licencia para portar armas) pero apenas 48 horas después lo liberaron y desde entonces está prófugo. Cuevas reunió y lideró a sus compañeras y sacaron a Paola con el féretro abierto para cortar una avenida y protestar.

Su memoria sigue viva gracias a la lucha que ellas han protagonizado desde entonces. A raíz de este caso, Cuevas pasó a convertirse en una destacada activista. Fundó en 2018 la organización por los derechos de las mujeres trans Casa de las Muñecas Tiresias y un año más tarde abrió las puertas de un refugio con el nombre de su amiga. En junio de 2019, la Fiscalía de la ciudad emitió una disculpa pública por la manera en que llevó el caso y reconoció que se trató de un transfeminicidio. Era la primera vez que se utilizaba esta palabra en el ámbito judicial. La legislación que ahora tipifica el transfeminicidio en Ciudad de México lleva también su nombre.

Activistas trans celebran la aprobación de la 'Ley Paola Buenrostro' que tipifica transfeminicidio como delito frente al Congreso de México.Activistas trans celebran la aprobación de la ‘Ley Paola Buenrostro’ que tipifica transfeminicidio como delito frente al Congreso de México. Mario Guzmán / EFE

La ‘ley Paola Buenrostro’

El pasado 18 de julio, el Congreso de la Ciudad de México aprobó la “Ley Paola Buenrostro”, que tipifica el transfeminicidio, que prevé penas de entre 35 y 70 años de prisión. Hasta ahora, este delito caía en un vacío: no contaba dentro de los supuestos de feminicidio (como sí ocurre en Argentina y Colombia), pero tampoco se podía explicar como un delito común, dejando fuera la motivación de odio de género.

Ahora se tienen en cuenta las características propias que tiene la violencia contra las personas trans y la vulnerabilidad de este colectivo. El código penal define que “comete el delito de transfeminicidio quien, por razón de identidad de género o expresión de género, prive de la vida a una mujer trans o a una persona cuya identidad o expresión de género, real o percibida, se encuentre dentro del espectro femenino de género”.

El Centro de Apoyo a las Identidades Trans lleva los datos de la violencia en el país. Entre 2007 y 2022 se cometieron 590 transfeminicidios. Una media de 53 por año. En 2024 ya se cuentan 28 en todo el país. En todo el mundo, México solo es superado por Brasil, según las estadísticas del Transgender Europe, una organización que realiza el mapeo mundial de la violencia contra las personas trans.

Para Cuevas es importante que el transfeminicidio sea un delito específico. “A pesar de que estamos colocadas en el género femenino binario eso no significa que tengamos una casa, esposo, hijos… estos entornos socioculturales que históricamente se han formado. Las mujeres trans se colocan en otros espacios, van creando otro tipo de redes y se encuentran en otras vulnerabilidades más críticas que una mujer cisgénero”, señala.

Junto con organizaciones de la sociedad civil, Temistócles Villanueva, diputado en el Congreso de la ciudad por el partido oficialista Morena –que cuenta con la mayoría en la Cámara– fue el encargado de construir e impulsar esta iniciativa en la cámara desde 2021. Hicieron falta tres intentos hasta que salió con 44 votos a favor, uno en contra y cero abstenciones, un consenso que allana el camino a una nueva sensibilidad al respecto, a pesar de la “transfobia institucionalizada” que Villanueva asegura que hay en México.

“Ningún otro eje de iniciativas ha tenido tantas complicaciones como las relacionadas con las personas trans”, dice a este medio. El tiempo corría en contra: el próximo 1 de septiembre tomarán posesión los nuevos cargos que salieron de las elecciones del 2 de junio y con todo el camino recorrido, consideraban que era importante que saliera en esta legislatura.

Ciudad de México es el segundo estado de México en tipificar el transfeminicidio después de que lo hiciera Nayarit en marzo. Pero Cuevas dice que van a por más: “Ojalá salga a nivel nacional y a nivel internacional. Es una forma de restaurar los derechos humanos básicos de las personas trans en el mundo. Sería un gran parteaguas [hecho decisivo]”. Villanueva cree que México podría convertirse en punta de lanza en la región, como lo fue hace 20 años al tipificar el feminicidio.

La ley establece varios agravantes: crueldad extrema, tortura o violencia sexual previa, que sea cometido en el contexto del “trabajo sexual” o de que la víctima haya sufrido actos de explotación sexual o trata, que haya amenazas de muerte previas o que haya un vínculo del agresor con la víctima. Otra victoria para el colectivo es que contempla a la “familia social” para actuar en nombre de la víctima y hacer todo el papeleo relacionado con la defunción, ya que muchas son repudiadas por sus familias biológicas.

“Solo el primer paso”

La ley se encuentra de bruces sin embargo con la impunidad que sufre México. Solo cuatro de cada 100 casos que se investigan obtienen una sentencia, según la organización México Evalúa. El de la propia Paola permanece impune. Sin embargo, Cuevas aclara que esto es solo “la punta del iceberg de toda una violencia estructural”. “Hay todo un camino por educación, vivienda, salud, trabajo, identidad que se tiene que construir para evitar estos actos de violencia”, dice.

“Esto es solo el primer paso. De nada sirve si no viene acompañado de un cambio cultural e institucional”, coincide Natalia Lane, otra de las coautoras de la iniciativa. Es activista de la Coalición Laboral Puteril y superviviente de transfeminicidio. En 2022 un cliente intentó asesinarla en un hotel de la ciudad. Le apuñaló en la nuca y la cara. Escapó y activó un directo en Facebook para contar lo que le acababa de pasar. Su caso fue el primero que se investigó como tentativa de feminicidio de una mujer trans.

Desde 2014, Ciudad de México permite cambiar el género en los documentos (en 2021 lo permite también a los menores desde los 12 años). En esto también es pionera en la región. Lane es oficialmente una mujer para la burocracia desde entonces. A pesar de ello, la defensa del agresor ha interpuesto varios amparos señalando que no debería estar en la Fiscalía de feminicidio, dilatando el proceso. “Las mujeres trans vivimos mucha violencia y revictimización durante el proceso penal. Por eso muchas no denuncian, porque es doloroso y cansado”, asegura. Su caso todavía no ha llegado a juicio.

En general, Lane está “feliz y contenta” tanto con el texto como por el camino recorrido con compañeras como Cuevas. “Lo importante de esta iniciativa es que recoge los testimonios y las necesidades de las víctimas y sobrevivientes, que trata de escucharnos”. Sin embargo, para ella, esta ley deja una deuda: ¿qué pasa con la reparación? “No solo desde el punto de vista económico y psicológico, sino de cómo prevenir la violencia contra las mujeres trans en el país”. En este sentido, cree que lograr la inserción laboral de las mujeres trans es fundamental para lograr avances. 

Un lugar de descanso

Un espacio de cemento con azulejos de los colores de la bandera trans y vidrieras llama la atención en el polvoriento panteón de San Lorenzo Tezonco de Iztapalapa, una zona periférica de la Ciudad de México. Es el Mausoleo Tiresias, también fruto de la lucha de estas mujeres que comenzó con la muerte de Paola.

La mayoría de las mujeres trans mueren abandonadas, solas, en condiciones violentas. Y jóvenes. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la esperanza de vida de las mujeres trans en la región es de apenas 35 años en América Latina.

Por eso, tras acompañar la muerte de su amiga y otros casos similares, Cuevas movió cielo y tierra durante cinco años para conseguir un espacio digno donde tuvieran un lugar en el que, al menos, descansen sus restos, y que lo hagan con el nombre que ellas eligieron. Desde febrero de este año, los de Paola también están ahí. “Vale la pena luchar por nuestros ideales y nuestras convicciones. Nuestra mayor venganza es que seamos felices”, concluye Cuevas.

https://www.eldiario.es/desalambre/ciudad-mexico-convierte-transfeminicidio-delito-mayor-venganza-seamos-felices_1_11559068.html