Una atleta trans denuncia a la Federación Francesa en la vía penal por discriminación
Según informa Alex Molina en MD, se trata de un procedimiento especialmente complejo, con profundas derivadas deportivas, legales y sociales, cuyo fallo se dará a conocer el próximo 28 de enero.
Hace unos días, el tribunal correccional de París celebró una audiencia de más de dos horas y media en la que se escucharon los argumentos de ambas partes, en un contexto marcado por regulaciones cambiantes y por la ausencia de consenso científico sobre la presencia de deportistas trans en el deporte femenino.
La FFA solicitó la absolución, negando haber actuado de forma discriminatoria, aunque el sentido de una sentencia que podría marcar un punto de inflexión en Francia sigue siendo incierto.
El caso Diouf lleva por primera vez ante la jurisdicción penal francesa el debate sobre la elegibilidad de mujeres trans en competiciones femeninas.
La atleta, afiliada a un club de la región de Provenza, afirma que desde febrero de 2023 fue excluida de pruebas regionales y nacionales únicamente por su identidad de género, en un momento de endurecimiento normativo promovido por World Athletics, el organismo internacional.
Nacida en Senegal, Diouf comenzó su transición en 2021 y obtuvo en 2022 el reconocimiento legal de su identidad femenina en el registro civil francés. A pesar de ello, sostiene que fue apartada de la competición, lo que la llevó a iniciar dos vías judiciales paralelas: una penal y otra administrativa.
La audiencia estuvo cargada de tensión. Los cruces entre magistrados y abogados fueron en ocasiones ásperos, hasta el punto de que una jueza llegó a sugerir al abogado de la demandante que abandonara la sala si no aceptaba el desarrollo del juicio.
Al término de la sesión, Diouf apareció visiblemente afectada. “Ha sido extremadamente violento. He tenido que explicar muchas cosas y tengo la sensación de que existe un desconocimiento profundo sobre cuestiones fundamentales”, declaró. “Me siento descolocada. Lo que he vivido hoy es lo mismo que ocurre en las competiciones: me enfrento a personas que se basan en estereotipos y prejuicios”, añadió la atleta, que también cursa estudios de Derecho.
Su abogado, Jean Boudot, describió la vista como “surrealista” y criticó la dureza innecesaria del debate. “Incluso en tribunales penales de alto nivel, ciertos mensajes sociales aún no han sido asimilados”, señaló, convencido de que este proceso solo abre un debate que continuará en el tiempo.
Desde la parte demandada, el letrado de la federación, Julien Bérenger, pidió la absolución al considerar que las acusaciones carecen de fundamento. “La inclusión no puede imponerse a cualquier coste”, argumentó, remitiéndose a la normativa vigente de World Athletics, que exige pruebas genéticas a las atletas que desean competir en categoría femenina, a pesar de que este tipo de test está prohibido por la legislación francesa.